Una nueva década siempre viene con una serie de predicciones que pueden causar incertidumbre. ¿Se instalará una nueva superbacteria? ¿Se derrumbará el mercado de valores? ¿Se estancará la economía?

Todas estas son excelentes preguntas, pero sin una bola de cristal, puede sentirse impotente. Sin embargo, hay tres estrategias prácticas que puede tomar en cuenta para protegerse de los riesgos que traigan los próximos años para su negocio. A continuación le compartimos la primera estrategia:

Estrategia de Protección # 1: Deje de intentar cronometrar el mercado

Muchos fundadores intentan programar la venta de su negocio para que coincida con el pico de un ciclo económico, pensando que obtendrán el mejor precio para su negocio cuando la economía esté en auge.

Si bien esto es cierto en teoría, cuando vende su empresa, debe hacer algo con el dinero. Quizás considere invertir en bienes raíces o comprar acciones. Aun así, la mayoría de las inversiones a las que usted puede optar, se verán afectadas por el mismo entorno macroeconómico que disfruta su empresa.

La alternativa a cronometrar el mercado es considerar la venta cuando su negocio cumple con dos criterios:

Primero, si su compañía está en una racha ganadora, tendrá una ventaja en comparación con los actores promedio en su industria. Elija un momento para vender cuando sus ingresos crezcan, el margen bruto mejore, los empleados estén contentos y los clientes satisfechos.

En segundo lugar, nunca venda antes de tener toda la información que necesitará para sobrevivir a la debida diligencia . Una vez que acepte los términos de una oferta de un potencial comprador, necesitará un poco de tiempo para verificar que su empresa esté como se anuncia. Un comprador sofisticado analizará todos los aspectos de sus operaciones, incluidas sus finanzas, contratos de clientes, acuerdos de empleados, la forma en que produce su producto o servicio, su enfoque de ventas y marketing y casi cualquier otra faceta de su negocio.

No puede esperar hasta la debida diligencia para preparar este paquete de información. El volumen de preguntas absorberá demasiado de su tiempo. Reaccione lentamente a la solicitud de información de un comprador y se producirá lo que se llama un “deal fatigue” (un malestar que ocurre cuando un comprador pierde interés en cerrar una adquisición porque la misma está tardando demasiado).

La forma de inmunizarse contra lo que sea la economía en los próximos años es vender cuando se encuentra en una racha ganadora y estar preparado con la información necesaria y al día de tal forma de poder navegar exitosamente en el proceso de la debida diligencia.

Fuente: Sunbelt Business Brokers