Muchos economistas sugieren que Estados Unidos se encamina hacia una recesión económica. Las proyecciones de BBVA indican una probabilidad del 60% de que comience una recesión en los próximos 24 meses, y Deloitte señala que una desaceleración es “cada vez más probable”. Como propietario de un negocio, una recesión inminente puede ser difícil y extenuante. ¿Debería usted intentar enfrentar la tormenta o debería saltar del barco ahora antes de que las cosas se pongan difíciles?

Al igual que con los temas comerciales más complejos, la respuesta no es fácil. Hay varias cosas a considerar, y su decisión final podría basarse en circunstancias situacionales. Veamos los pros y los contras de vender su negocio durante una recesión.

Razones para Vender:

Primero, es esencial preguntarse por qué está buscando vender su negocio. ¿Es solo la recesión que se avecina, o hay más? Tal vez comenzó su negocio con el objetivo inicial de venderlo, o tal vez su crecimiento ha disminuido y el dinero es escaso. A menudo, las personas deciden vender su negocio cuando están cansados ​​de administrarlo, cerca de la edad de jubilación, o están entusiasmados con una nueva empresa. Todas estas razones, recesión o no, son excelentes razones para considerar la venta, incluso ante una recesión económica.

Es importante conocer sus motivos por adelantado. Una opción es salir de su negocio antes de que la situación empeore. La otra opción es quedarse y pelear, pero si este es el caso, asegúrese que tiene la energía y disposición para dar dicha pelea. Por otro lado, si usted ya decidió vender su empresa, lo más seguro es que no tendrá la actitud requerida ni el deseo para afrontar una recesión.

Adicionalmente, si solo lo está viendo desde un punto de vista financiero, hay más que considerar. ¿Su negocio es a prueba de recesión? Algunas industrias como los supermercados, las gasolineras y los productos médicos pueden tener buenos resultados durante una recesión. Los productos de lujo y los nichos no necesarios tienden a ser los más afectados. Entonces, si usted cae en la última categoría, vender ahora podría ser la opción correcta.

Si quiere vender, cuanto antes mejor. A medida que la economía se hunde, es natural que el precio de su negocio también lo haga. Por lo tanto, si espera obtener el valor de su empresa actual, vender ahora podría ser un movimiento inteligente. Pero si cree que puede sobrevivir a la recesión y tiene una buena cantidad de efectivo en reserva, entonces puede ser que usted obtenga un crecimiento cuando las cosas mejoren y la economía repunte y por lo tanto probablemente lo mejor sea esperar, preparar su empresa para la venta y venderla en un futuro a un mejor precio.

Razones para no Vender:

Si se encuentra en una de esas industrias a prueba de recesión de las que hablamos, y no está agotado, entonces aguantar los tiempos difíciles es una excelente opción, puesto que lo hará sobresalir sobre otras empresas e incluso puede posicionarlo para vender para más en el futuro.

Es importante recordar que la economía tiene un historial confiable de recuperación. De hecho, la mayoría de las recesiones solo duran entre 6 y 16 meses. Incluso los economistas más asustados le dirán que la recesión es una condición temporal del mercado. Además, las recesiones y ralentizaciones son inevitables. Por lo tanto, si la economía se hunde y sus ganancias caen, es importante recordar que las mismas incrementarán una vez pase la tormenta.

Si su rentabilidad actual no es alta, y usted no está seguro de si debe vender, pero su negocio puede sobrevivir, es mejor que espere a que pase la recesión. Considere hablar con un asesor de negocios sobre cómo reducir los gastos y aumentar las ganancias. Cree un plan y trabaje en la preparación de su negocio para vender una vez que la economía sea más estable. Invierta su tiempo en construir el valor de su compañía, lo que a su vez lo ayudará a construir el tipo de negocio que un comprador estará interesado en adquirir.

Hay otra ventaja interesante de no vender. Durante una recesión, hay despidos masivos y una pérdida confiable de empleos. Esta desafortunada realidad presenta dos oportunidades para usted, como propietario de un negocio. En primer lugar, puede reclutar empleados calificados por menos. O, alternativamente, algunos de estos empleados son ejecutivos de alto nivel que al ser despedidos, tienden a comprar negocios en lugar de buscar otro empleo, por lo que el mercado presenta un grupo completamente nuevo de compradores potenciales durante una recesión.

¿Vender o no Vender?

La decisión de vender depende completamente de su negocio y sus objetivos personales. Eche un buen vistazo a su empresa. ¿Cómo son las ganancias hoy? ¿Su negocio está creciendo? Tiene un plan de negocios? ¿Tiene suficiente flujo de caja para mantener a la empresa durante 6-16 meses si las ventas caen? Sea honesto consigo mismo y hágase las preguntas correctas. Si cree que su negocio puede sobrevivir a una recesión, sepa que no tiene que vender y que podría salir más fuerte después de que el mercado se recupere. La recesión, si sucede, terminará eventualmente.

Por otro lado, si le preocupa que su negocio no pueda sobrevivir a una recesión, o si ya está buscando vender, entonces considere vender su negocio ahora mientras todavía hay compradores interesados. Además, si no tiene ahorros o si ya está agotado, podría ser el momento de encontrar un buen asesor para la compra y/o venta de negocios. Recuerde, si ya está pensando en vender, cuanto antes lo haga, mejor.

Haga lo que haga, no tome decisiones precipitadas sin hablar con un asesor de negocios profesional. Si planea vender, definitivamente debería considerar contratar a un experto en el tema en lugar de intentar hacerlo usted mismo. No hay mejor momento que ahora para sopesar sus opciones, crear un plan y tomar la decisión que sea mejor para usted.

Fuente: M&A Source (Marla Di Carlo)